Se puede.

Yo siempre disfruté comiendo. Era la típica chica que comía lo que quería, cuando quería y que si bien le sobraban algunos kilos, no era nada que no se pudiera quitar comiendo más balanceado y haciendo algo de deporte. No contaba calorías, no me sentía culpable y nunca me había dado atracones o había comido por compulsión. Realmente nunca tuve una mala relación con la comida… me encantaba comer. Recuerdo con nostalgia como siempre con mis mejores amigas íbamos a comer fuera, comprábamos chucherías e incluso muchas noches nos hacíamos una maratón de cine donde el helado y las patatas nunca faltaban. Quizás no era sana en ese entonces, pero os puedo asegurar que era feliz.

 ¿Por qué caí en la bulimia, entonces? Por la soledad. Me vine a vivir a Argentina, tuve que dejar a   mis amigas y el país donde crecí… me empecé a sentir sola, a estar todo el día encerrada en casa, a no salir… no me gustó esta ciudad desde el principio, demasiado diferente a lo que yo estaba acostumbrada. No sé deciros bien ni como empecé a vomitar, lo único que recuerdo con claridad es que al principio “controlaba” y no era algo que me hiciera sentir desgraciada porque a lo mejor lo hacia cada 2 semanas. Recuerdo como empecé a bajar de peso y la gente me decía “estás más delgada”… me encantaba, era algo que me hacia muy feliz pero siempre queria bajar más y más… No me di cuenta, pero perdí el control. Realmente en ese momento todavía no era consciente de que estaba “enferma”, ni siquiera sabia las causas que todo eso tendría en mi vida.

Pronto empezó a suceder cada vez con más frecuencia. Pasó de ser algo esporádico, a una obsesión… una obsesión por verme delgada. Era una ganga poder comer lo que quisiera y sin engordar. A eso se me sumaron muchos problemas personales (entre otras cosas tuve que dejar la universidad 3 meses después de entrar, me pasaba literalmente todo el día en casa y sola) por lo que buscando una motivación empecé a ir al gimnasio. Me pasaba 3 horas al día minimo.Iba estando agotada, con el estomago vacio, sin ganas… no es algo que me guste recordar porque no lo hacia por placer, lo hacía simplemente para bajar de peso.

Si no iba al gimnasio, me daba atracones…comía y comía y el hecho de comer era como un especie de droga que calmaba mi dolor. Mi cuerpo se movía solo… yo no pensaba, entraba en una especie de “trance” que me alejaba totalmente de la realidad y me convertia en otra persona. Luego el ritual era el mismo, comía hasta que me estallaba la barriga, iba al baño, vomitaba, volvía a comer, volvía a vomitar, y así hasta 5 veces en un día. El resto del día me lo pasaba llorando en la cama y obviamente, aterrorizada por ganar peso. Recuerdo que siempre decía “esta va a ser la última vez”, pero nunca lo era.

No existía la felicidad para mi. No tenia esperanzas, no salía de casa, cada día me veía peor. Era un esqueleto andante que no tenia fuerzas. Las únicas fuerzas las sacaba para ir a comprar montones de comida que luego tiraría por el retrete. Llegué a pedirle a mi madre que me escondiera lo poco que me quedaba de dinero porque sabia que con dinero cerca recaería. Llegué a pensar que era mejor estar muerta que vivir así, llegué a pedirle a mi madre pastillas para no despertar jamás… Sí, me intenté suicidar. Hace exactamente 60 días quería morir,pero algo en mi “cambió”…miré las pastillas y pensé que tenia que luchar, que una enfermedad no iba a poder conmigo y que saldría de la bulimia aunque fuera lo último que hiciera en la vida.

Toqué fondo con la enfermedad. Ahora miro hacia atrás y me doy cuenta de que fue necesario para cambiar de “chip” porque eso me hizo darme cuenta de que realmente quería vivir y de que muchas personas no tienen esa oportunidad y no pueden elegir.  Sé que queda un largo camino por recorrer y también sé que esas heridas que me dejó la bulimia nunca sanarán del todo, pero si puedo decir que jamás voy a volver a eso. Nunca.

A todas las chicas que tengáis bulimia, deciros que si queréis salir, vais a PODER. No os rindáis nunca… si coméis mucho, no os preocupéis porque siempre será mejor dentro que fuera! Nuestro cuerpo necesita comida, es el combustible que nos permite vivir… luchad por vuestra vida y por recuperar vuestra libertad. No os voy a decir que es fácil, porque superar un TA nunca es fácil, pero si os voy a decir que se puede salir con ganas… la mente lo controla todo, si vosotras os proponéis un día volver a ser felices, lo conseguiréis.

Para todas las chicas que piensan que eres fea porque no eres talla cero, tú eres hermosa, la sociedad es la fea (Marilyn Monroe)

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2 thoughts on “Se puede.

  1. Como te entiendo, yo estoy saliendo tambien de un TA y es que es algo que piensas que nunca te va a pasar a ti pero al final la situacion te puede. Hay que ser muy valiente para hacer lo que tu has hecho y mirando tus fotos se ve que estas muchisimo mas guapa y lo que es mejor: radiante y feliz. Aun nos queda un caminito pero lo vamos a conseguir.

    • Muchisimas gracias por tu comentario preciosa. Es verdad que es muy dificil salir de esto y que solo lo entiende quién lo vive… Yo también pensaba que jamás me iba a pasar a mi porque yo estuve hasta los 20 años contenta y feliz, nunca habia tenido problemas con la comida antes… pero bueno, le toca a quién le toca y a nosotras nos toca ser fuertes 🙂 un besazo preciosa

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